GOBIERNO

El Rey inicia la ronda de consultas con los partidos previas a designar un candidato para la investidura

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El Rey Felipe VI iniciará este lunes las consultas con los partidos políticos previas a la designación de un candidato al que encargará la formación de Gobierno.

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El Rey Felipe VI iniciará este lunes las consultas con los partidos políticos previas a la designación de un candidato al que encargará la formación de Gobierno. Tan solo ERC se ha autoexcluido de la misma en señal de protesta por la negativa del monarca a recibir la semana pasada a la presidenta del Parlament, Carmen Forcadell.

Fiel a la tradición que estableció su padre, Juan Carlos I, Felipe VI iniciará esta ronda por los partidos más minoritarios en el nuevo Congreso de los Diputados. Así, ha convocado en primer lugar en el Palacio de la Zarzuela al portavoz de Nueva Canarias, Pedro Quevedo, este lunes 18 a las 10 horas.

La ronda se prolongará toda la semana y terminará el viernes con Pablo Iglesias (Podemos) a las 10.00 horas; Pedro Sánchez (PSOE) a las 12.00 horas y Mariano Rajoy (PP) a las 17.00 horas.

En el primer día de estas consultas, el monarca se entrevistará asimismo con el representante de Foro Asturias, Isidro Manuel Martínez, a las 12.00, y la portavoz de Coalición Canaria-Partido Nacionalista Canario, Ana Oramas, a las 17.00 horas.

El martes será el turno de UPN (10.00) que ha decidido desplazar a Zarzuela al presidente del partido, Javier Esparza, en lugar de a uno de sus dos representantes en el Congreso, como han hecho en ocasiones anteriores. Pretenden así subrayar su lealtad a la Corona en un momento en que el Gobierno foral ha vetado a los Reyes en las próximas entregas de los Premios Príncipe de Viana.

Felipe VI recibirá a continuación a la representante de Bildu Marian Beitialarrangoitia (12.00) y por la tarde (17 horas) al portavoz del PNV, Aitor Esteban, que ha intercambiado por problemas de agenda su cita con la del diputado de IU Alberto Garzón, a quien el Rey verá el miércoles a las 10.00.

A las 12 horas del miércoles el Rey recibirá a los diputados de la coalición gallega En Marea Antón Gómez-Reino Varela y Alexandra Fernández Gómez, y a las 17.00 recibirá al portavoz de Democracia i Llibertat Francesc Homs.

El jueves será el turno de Joan Baldoví (Podemos-Compromís), a las 10 horas; Xavier Domènech (En Comú-Podem), y de Albert Rivera (Ciudadanos) a las 17 horas.

La ronda concluirá el viernes con el líder de Podemos, Pablo Iglesias, al que el Rey recibirá a las 10.00 horas. Le seguirá el líder del PSOE, Pedro Sánchez, a las 12.00 horas, y finalmente Mariano Rajoy (PP), a las 17 horas.

Solo TVE y EFE, según ha decidido el Palacio de la Zarzuela, podrán estar presentes en el Salón de Audiencias para tomar imágenes del saludo del Rey a los representantes de todas las fuerzas políticas.

No habrá carpa

Tampoco en esta ocasión se instalará una carpa a la salida del recinto de Zarzuela para que hagan allí declaraciones a la prensa los representantes de los partidos.

En 2011 --como en otras ocasiones-- Patrimonio Nacional instaló una carpa en el aparcamiento del complejo deportivo de Somontes, que se encuentra en el acceso de entrada al complejo de la Zarzuela. Su coste era de 40.000 euros a la semana.

Esta vez, se ha considerado más apropiado que los representantes de los partidos hablen de su audiencia con el Rey, si es así su deseo, en el Congreso de los Diputados, un emplazamiento más digno para dar cuenta de un trámite constitucional como es éste que el aparcamiento de un polideportivo.

El Rey Felipe VI emprenderá esta ronda de consultas en cumplimiento del artículo 99.1 de la Constitución española, que atribuye al monarca la responsabilidad de designar formalmente al candidato a presidente del Gobierno que deberá recabar la confianza del Parlamento.

Acabada la ronda de consultas, el monarca llamará al presidente del Congreso para comunicar su decisión sobre quién debe ser el candidato que se someterá a una sesión de investidura. Hasta ahora, siempre ha sido el líder del partido con más diputados, pero nada implica que deba ser siempre así porque en el sistema parlamentario priman las negociaciones y recabar el apoyo más nutrido en la Cámara.

Rajoy quiere intentarlo primero

No obstante, el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, ha confirmado públicamente su intención de someterse al debate de investidura, aun cuando no tenga garantizados los apoyos suficientes. La segunda fuerza más votada, el PSOE, también está de acuerdo en que corresponde al PP, como partido más votado, intentarlo antes. Eso sí, si fracasa, el líder socialista, Pedro Sánchez, ha mostrado su voluntad de intentar conformar un Ejecutivo de cambio "progresista".

Cuando el presidente del Congreso reciba del Rey el nombre del candidato al que ha encargado intentar formar Gobierno, López convocará a la Junta de Portavoces para poner fecha a esa Sesión de Investidura. Como los grupos disponen de cinco días hábiles desde la constitución de la Cámara para formarse, la Junta de Portavoces no estará habilitada para organizar la agenda parlamentaria hasta el 20 de enero.

Por todo ello, y no habiendo un plazo fijo, no se espera que el primer debate de investidura del próximo presidente del Gobierno tenga lugar antes de finales de enero.

Tras exponerse su programa, el Congreso vota

En esa Sesión de Investidura, el candidato propuesto expone su programa de gobierno y luego toman la palabra los portavoces de los distintos grupos para, después, proceder a la votación. Si el aspirante obtiene el voto de la mayoría absoluta (176), se entenderá otorgada la confianza.

Si no logra, al menos, la mitad más uno de los votos se fijará una nueva votación 48 horas después de la anterior, en la que ya le bastará con lograr una mayoría simple de apoyos, esto es, más votos a favor que en contra.

En el caso de que tampoco consiga ser investido en este segundo intento, se tramitarán sucesivas propuestas por el mismo procedimiento y, si transcurren dos meses a partir de la primera votación de investidura y ningún candidato hubiese obtenido la confianza del Congreso, habría que convocar nuevas elecciones.

En ese caso, el presidente de la Cámara Baja sometería a la firma del Rey el decreto de disolución de las Cortes y de convocatoria de los comicios, una circunstancia ésta que hasta ahora no se ha dado nunca.