En los últimos años internet se ha convertido en una herramienta fundamental para la difusión del conocimiento, así como para las relaciones interpersonales desde cualquier parte. El acceso a la Red es sencillo y cada vez más frecuente por parte de todo el mundo.
Sin embargo esta “facilidad” también lo es para los menores y es en esta coyuntura en la que se hace difícil el control por parte de los padres, educadores y autoridades. En ocasiones internet puede convertirse en una ventana abierta a contenidos inapropiados para este sector de la población que ha nacido en la era de las telecomunicaciones y desde muy pequeños están familiarizados con este entorno.
Proteger a los menores de además de ser un ejercicio de educación por parte de los padres también tiene que ser un objetivo de los distintos gobiernos que deben establecer una legislación coherente al respecto.
Las redes sociales, páginas con contenido inapropiado para ellos o incluso la facilidad de obtención de datos privados por terceros, convierten a los menores en objetivo fácil para el engaño. Para ello los padres pueden controlar los contenidos que sus hijos pueden visitar mediante filtros en los ordenadores que utilicen en casa. Por ejemplo es sencillo establecer una serie de parámetros en el propio explorador desde el que los menores se conecten a Internet, seleccionando las palabras clave que puedan aparecer en el contenido de las páginas en la opción de “herramientas”. Una vez creada la restricción en el explorador, el usuario no tendrá acceso al tipo de páginas cuyo contenido esté relacionado con las palabras clave que se hayan elegido.
Por otra parte también está la opción de los operadores de servicio que en sus packs de conexión ofrecen la posibilidad de contratar un servicio de control de contenidos.
Pero a pesar de todo esto es muy complicado el control del acceso a internet de los menores, y más ahora que proliferan los smartphones y la información de todo tipo está más al alcance de todos si cabe. Por ello es necesario un trabajo por parte de los padres a la hora de educar a los hijos y que a su vez estos reciban el apoyo de las autoridades. La situación de la legislación a este respecto es una gran desconocida y aún queda mucho trabajo por hacer con respecto a este tema. Padres, educadores y gobiernos deben actuar unidos para ofrecer un entorno seguro a los menores en todos los ámbitos, y ahora con más énfasis en el que respecta a las nuevas tecnologías.
El Derecho, de la mano de autores expertos en la materia, ha publicado una monografía que ofrece una visión de la situación que se plantea a la hora de atajar las complicaciones legales que entraña el acceso incontrolado de los menores a internet.
Los derechos de la personalidad de los menores y las Nuevas Tecnologías