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LABORAL

Incremento de plantilla en la empresa y su incidencia sobre la representación legal de los trabajadores

Coordinador: Francisco Javier Lluch Corell

Magistrado de la Sala de lo Social del TSJ Comunidad Valenciana

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De acuerdo con el sistema establecido por el Estatuto de los Trabajadores, la representación de los trabajadores en la empresa se articula en base a dos figuras distintas: los delegados de personal cuando la empresa o centro de trabajo tengan menos de 50 y más de 10 trabajadores (art. 62 ET -EDL 1995/13475-); y el comité de empresa cuando el censo del centro de trabajo sea de 50 o más trabajadores (art. 63 ET).

Por su parte, la cuestión relativa a la promoción de elecciones y mandato electoral se regula en el art. 67 ET -EDL 1995/13475- y en los preceptos concordantes del RD 1844/1994, de 9 septiembre, por el que se aprueba el Reglamento de Elecciones a Órganos de Representación de los Trabajadores en la Empresa -EDL 1994/17480-. Se establece en aquél, entre otras previsiones, que el mandato de los delegados de personal y de los comités de empresa será de cuatro años. Pero lo que no se contempla expresamente en estos preceptos, es si cabe la posibilidad de promover elecciones sindicales antes del transcurso de los cuatro años, a fin de elegir un comité de empresa cuando una empresa que tenía una plantilla inferior a 50 trabajadores y contaba con tres delegados de personal, incrementa su plantilla por encima de los 49 trabajadores.

En definitiva, la cuestión que se plantea a los expertos que participan en este foro, es que nos den su opinión acerca de si es posible promover elecciones sindicales antes de la conclusión de la duración del mandato de los delegados de personal electos en los anteriores comicios, con la finalidad de formar un comité de empresa por incremento de la plantilla del centro de trabajo.


Este foro ha sido publicado en la "Revista de Jurisprudencia", número 1, el 8 de septiembre de 2011.

1. Qué supuestos contempla la norma: promoción parcial si el incremento incide únicamente en el número de representantes. Las variaciones de plantillas en una empresa, ya sea por incremento o disminución, pueden repercutir en la escala de representantes de los trabajadores. Los arts. 67 ET -EDL 1995/13475- y 13 del RD 1844/1994, de 9 septiembre por el que se aprueba el Reglamento de elecciones a órganos de representación de los trabajadores de en la empresa -EDL 1994/17480-, ofrecen soluciones a las incidencias que se producen en estos casos a fin de adecuar la representatividad. Así, en los supuestos de incrementos de plantilla podrán promoverse elecciones parciales para ajustar la representación al número de trabajadores existente. En estos casos, el mandato de los representantes elegidos finalizará al mismo tiempo que el de los otros ya existentes en el centro de trabajo (art. 13,1 del citado RD 1844/1994). En los supuestos de disminuciones significativas de plantilla que puedan tener lugar en la empresa, la regla general es la de que el número de representantes no varía. Sólo se podrán efectuar los ajustes necesarios para acomodar la representación de los trabajadores en el caso -y de acuerdo con los criterios- que al respecto estén previstos en el convenio colectivo aplicable. En defecto de convenio colectivo que se refiera a este tema, dicha acomodación -según dispone el art. 13,2 RD y también el art. 67 ET- deberá realizarse por acuerdo entre la empresa y los representantes de los trabajadores, señalándose como criterio la necesidad de guardar la debida proporcionalidad por colegios electorales y por candidaturas y candidato electos.

2. Qué supuestos no contempla la norma: aumentos de plantilla que alteren la naturaleza del órgano de la representación. Tres propuestas de solución. La normativa contempla, por tanto, aquellos supuestos de incrementos o disminuciones de plantilla que suponen meramente el incremento o disminución de delegados de personal o miembros del comité de empresa. Sin embargo, no hace referencia a las variaciones que debidas al incremento de plantilla provoquen, además del lógico incremento del número de representantes, la alteración de la naturaleza del órgano de representación. Estaríamos ante el supuesto planteado: un aumento de plantilla que suponga llegar a la cifra de cincuenta trabajadores. Las posibles soluciones que podrían ofrecerse ante este aspecto conflictivo de las elecciones sindicales son sencillas en su consideración pero difíciles a la hora de elegir la fórmula idónea.

De manera esquemática la opción podría ser, o bien celebrar nuevas elecciones totales, o bien entender que los delegados de personal adquieren la condición de miembros del comité de empresa y que las elecciones a celebrar son solamente parciales. Ante esta disyuntiva, un sector de la doctrina ha venido inclinándose por la celebración de elecciones totales, teniendo en cuenta la diversidad en el sistema de elección de delegados y comités (en este sentido, Cuevas "Estructura y función de la representación colectiva en la empresa", 1982, tesis de la que se hace eco Albiol Montesinos, Derecho Sindical, Albiol y Sala, ed Tirant Lo Blanch, 9ª edición, 2003, p.160).

Ahora bien, no puede descartarse que además de estas soluciones propuestas -promoción parcial, o preferentemente, elecciones totales- quepa contemplar una tercera vía: la posibilidad de no convocar elección alguna hasta la extinción del mandato electoral vigente. Avalan esta tercera vía, esto es, la de no convocar, varias razones. En primer término, acudir a una promoción parcial en estos casos comportaría desconocer las diferencias existentes entre ambos órganos de representación. Su funcionamiento interno es diferente: los delegados de personal actúan de forma mancomunada mientras que los comités de empresa toman sus decisiones por mayoría. Igualmente, la normativa electoral varía sustancialmente puesto que en las elecciones a comité de empresa se vota por listas cerradas y bloqueadas, y en las elecciones a delegados de personal la votación es personal, abierta. En segundo lugar, optar por las elecciones totales resultaría poco respetuoso con la imposibilidad de extinción ante tempus del mandato fuera de las previsiones legales existentes. Probablemente a esta solución -no convocar elecciones hasta la extinción del mandato electoral vigente- podría objetársele una crítica: que durante la vigencia del mandato electoral preexistente al incremento de plantilla la representatividad se resintiera. Un argumento que neutralizaría esta censura sería asimilar este caso al supuesto de apertura de un nuevo centro de trabajo, sin bien con una dimensión temporal no fija de seis meses, sino ad hoc e igual al tiempo que reste hasta la extinción del mandato electoral vigente [en este sentido Lantarón Barquín, "Promoción de elecciones sindicales por incremento de plantilla: especial consideración de la sustitución de delegados de personal por comité de empresa (elección parcial o elección total)", en la obra colectiva "Aspectos conflictos de las elecciones sindicales", Coord. Romero Ródenas, M.J. edit Bomarzo, 2006].

3. Unas objeciones de carácter legal y constitucional a la solución de no convocar elecciones hasta la extinción de los mandatos vigentes. Con todo, aun considerando esta última propuesta como la más respetuosa con la naturaleza de los órganos de representación y la propia normativa electoral, no puede obviarse que el art. 67 ET -EDL 1995/13475- contempla la promoción de elecciones parciales por dimisiones, revocaciones o ajustes de la representación por incremento de plantilla como una facultad. En efecto, la norma es clara cuando emplea a forma verbal "podrán", y en los mismos términos cuando contempla como fuente el convenio colectivo y, en su defecto, el acuerdo entre empresa y representantes de los trabajadores para los supuestos de adecuar la representación en casos de disminuciones significativas de plantilla. No puede ser de otro modo, pues la promoción de elecciones sindicales constituye parte de ese contenido adicional de la libertad sindical (art. 28,1 CE -EDL 1978/3879-, y entre otras, STC 36/2004, de 8 marzo -EDJ 2004/6831-). Por tanto, la posibilidad de promover elecciones totales o parciales en estos casos cedería ante la propia legalidad ordinaria de configuración de la naturaleza de los órganos de representación.

Entendemos que no hay obstáculo legal alguno para aplicar en ese caso la previsión contenida en el art. 67,1º párrafo 5ª ET -EDL 1995/13475-, en el que justamente se admite la posibilidad de promover elecciones parciales cuando sea necesario un ajuste de la representación unitaria de los trabajadores por incremento de la plantilla de la empresa o centro de trabajo.

Establece dicho precepto legal -EDL 1995/13475- que "Podrán promoverse elecciones parciales por dimisiones, revocaciones o ajustes de la representación por incremento de plantilla", de lo que se desprende que un incremento de trabajadores que haga variar el número de representantes legales, permite promover la convocatoria de elecciones parciales para completar y ajustar la cantidad total de representantes al número de representados. Teniendo en cuenta que dicho art. 67 es de aplicación tanto a la elección de los miembros del comité de empresa como a la de los delegados de personal, tal y como así se dice expresamente en su encabezamiento, consideramos que cualquier incremento del número de trabajadores que tenga incidencia en las escalas de los arts. 62 y 66 ET que determinan el número de representantes legales, permite la promoción de elecciones parciales en la empresa o centro de trabajo. Y no encontramos objeción para que esa variación pueda comportar la necesidad de constituir un comité de empresa donde antes había uno o tres delegados de personal, cuando el incremento de plantilla conlleve la superación del umbral de los cincuenta trabajadores que comporta la constitución de ese órgano colegiado de representación. Bien entendido que no se trata de revocar el mandato de los delegados de personal anteriormente elegidos, sino de votar nuevos representantes hasta completar el número total de miembros del comité de empresa que corresponda conforme a la escala del art. 66,1º ET. En coincidencia con lo anterior y con mayor rotundidad si cabe, el art. 13 RD 1844/1994, de 9 septiembre, por el que se aprueba el reglamento de elecciones a los órganos de representación de los trabajadores en la empresa -EDL 1994/17480-, admite la posibilidad de celebrar elecciones parciales cuando se produzca un aumento de personal que implique la adecuación de número de representantes legales con arreglo a las escalas de los arts. 62,1º y 66,1º ET. La expresa mención de ambos preceptos legales supone que este mecanismo de la elección parcial es de aplicación en los casos de delegados de personal y comité de empresa y, en buena lógica, esto conlleva que deba también aplicarse cuando la adecuación a esas escalas suponga transformar los delegados de personal en comités de empresa. La solución contraria nos parece de todo punto insostenible, porque no parece razonable que se niegue la posibilidad de promover elecciones parciales para transformar los delegados de personal en un comité de empresa, cuando el número de trabajadores se incrementa hasta superar la barrera de los 49 que marcan la diferencia entre uno y otro órgano, mientras que por el contrario resulta incuestionable, a la luz de los precitados preceptos legales, que pueden celebrarse elecciones parciales para incrementar el número de miembros del comité de empresa de acuerdo con la escala del art. 66, o incluso el de delegados de personal de uno a tres conforme establece al art. 62. La misma razón jurídica que motiva el incremento de los integrantes del comité de empresa justifica por sí misma la transformación de los delegados de personal en un comité de empresa, para ajustar de esta forma la nueva plantilla de la empresa a la configuración legal que debe tener el órgano de representación unitaria de los trabajadores. Significando que la promoción de esas elecciones parciales no es imperativa, sino en todo caso potestativa, a instancia de quienes tienen legitimación para ello conforme a lo dispuesto en el art. 67,1º ET. Señalar finalmente que la solución legal es más restrictiva en el caso de que la variación del número de trabajadores suponga una reducción de la plantilla de la empresa, con la consiguiente reducción del número de representantes de los trabajadores, porque en este caso el art. 67 ET sólo admite la posibilidad de acomodar el número de representantes cuando esa disminución sea significativa, y conforme a lo previsto en convenio colectivo o en acuerdo entre la empresa y la representación de los trabajadores.

El art. 129,2 CE de 1978 -EDL 1978/3879-, aun no reconociendo un derecho constitucional de los trabajadores a la representación unitaria, y menos todavía un derecho fundamental cuya infracción de lugar al recurso de amparo, exige a los poderes públicos promover "eficazmente las diversas formas de participación en la empresa". Por su parte, el art. 4,1,g) ET -EDL 1995/13475- considera como derecho básico de los trabajadores el de la "participación en la empresa", siendo desarrollado este derecho en los arts. 61 a 76 del citado texto legal.

Las elecciones para cubrir la totalidad de delegados de personal y miembros del comité de empresa se puede efectuar, como dispone el art. 1 RD 1844/1944 -EDL 1994/17480-, en los siguientes casos:

a) Con ocasión de la conclusión del mandato de los representantes de los trabajadores, de acuerdo con lo establecido en el párr. 1º art. 67,3 ET -EDL 1995/13475-.

b) Cuando se declare la nulidad del proceso electoral por el procedimiento arbitral o, en su caso, por el órgano jurisdiccional competente.

c) Cuando se revoque el mandato electoral de todos los representantes de una empresa o centro de trabajo, conforme a lo previsto en el párr. 2º art. 67,3 ET -EDL 1995/13475-.

En este listado no aparece contemplado expresamente la convocatoria parcial de elecciones en el caso de adecuación de la representatividad por aumento de la plantilla, como sería promover elecciones sindicales antes de la conclusión de la duración del mandato de los delegados de personal electos en los anteriores comicios, con la finalidad de formar un comité de empresa por incremento de la plantilla del centro de trabajo, en concreto, cuando una empresa que tenía una plantilla inferior a 50 trabajadores y contaba con tres delegados de personal, incrementa su plantilla por encima de los 49 trabajadores.

Sin embargo, y si bien se mira, los ajustes de la representación por incremento de plantilla con arreglo a las escalas de los arts. 62,1 y 66,1, ambos del ET -EDL 1995/13475-, permite una convocatoria parcial de elecciones pudiéndose cubrir así los puestos derivados de la nueva situación, lo que aparece regulado en el art. 13 RD 1844/994 -EDL 1994/17480- y en el art. 67 ET, cuya respectivas lecturas, lejos de dar cumplida satisfacción al derecho de los trabajadores a la "participación en la empresa" y a los problemas de la realidad práctica, resulta decepcionante. Su única previsión es la de que el mandato de los representantes elegidos finalizará al mismo tiempo que el de los otros ya existentes en el centro de trabajo.

Las lagunas de que adolecen dichos preceptos plantea el interrogante de si lo procedente y ajustado a Derecho será, en estos casos, celebrar nuevas elecciones "totales" al comité de empresa, aun cuando los delegados de personal de la empresa que ha aumentado su plantilla por encima de los 49 trabajadores no hayan agotado su mandato de cuatro años, o bien considerar que los delegados de personal pasan automáticamente a adquirir la condición de miembros del comité de empresa, celebrándose solamente elecciones parciales para completar la representación.

En mi opinión, dada la diversidad en el sistema de elección de delegados de personal y comités, y atendiendo a una protección eficaz del derecho de los trabajadores a la participación en la empresa que atienda a su verdadera dimensión, lo coherente y más razonable será ir a la solución de elecciones "totales" de los miembros del comité de empresa, extinguiéndose el mandato de los delegados de personal.

El tema que se plantea resulta ciertamente complejo, en cuanto que no existe previsión legal expresa al respecto, ni en el ET -EDL 1995/13475-, ni tampoco claramente en el RD 1844, de 9-9-94 L1994/17480, que aprueba el Reglamento de elecciones a órganos de representación de los trabajadores en la empresa. Pues aunque el art. 13 de este reglamento alude a la adecuación de la representatividad en el caso de aumento o disminución de la plantilla, parece que ello debe entenderse referido dentro del mismo tipo de órgano representativo (DP p CE), en cuanto que como se ha señalado por la STS 12-2-08, "el sistema de representación que ha establecido el legislador es dual, en función del número de trabajadores existentes en la unidad electoral. Al efecto indicábamos en aquellas resoluciones que «es evidente que en el desarrollo de ese derecho (participar los trabajadores en el empresa), el legislador no se ha inclinado por un sistema de representación uniforme, sino que se ha decantado por uno dual en el que los órganos se ordenan en función del número de trabajadores existentes en la unidad electoral. Así, dedica el art. 62 ET a las unidades de tamaño reducido, empresas o centros de trabajo de hasta 49 trabajadores, para las que crea órganos de representación individuales, y el art. 63 a las de un número superior a las que dota ya de órganos colegiados. Se trata, pues, de dos ordenaciones diferentes del sistema, cada una de ellas completa y suficiente por sí misma para resolver todos los problemas que se puedan presentar en su respectiva esfera de aplicación". Quiere ello decir en mi opinión, que como se ha señalado en la STSJ Madrid de 1-12-09 -EDJ 2009/334744-, "el incremento del número de trabajadores no se ha previsto por el legislador como causa de extinción del mandato de los representantes unitarios, ni tampoco como una circunstancia que imponga el cambio de órgano representativo, esto es, de delegados de personal a comité de empresa. Por ello, no cabe otra solución que la de entender que mientras esté vigente el mandato de los actuales representantes unitarios no cabe promover la celebración de elecciones en la empresa o centro de trabajo de que se trate" (en el mismo sentido STSJ Castilla-La Mancha de 7-6-11).

No parece fácil, en todo caso, acomodar los cambios por incremento de plantilla al derecho de representación de los demás trabajadores, que no participaran en la elección de los que ostenten hasta ese momento la misma, y que pueden ser en número sensiblemente inferior al que podría corresponderle conforme al aumento de plantilla. Pero lo cierto es que conforme al ET -EDL 1995/13475-, el mandato representativo solamente se extingue por revocación realizada por los propios electores (art. 67,3, 2ª párrafo ET), y obviamente, por dimisión y por extinción del contrato (despido procedente, terminación del contrato, jubilación, incapacidad permanente, etc), no estando prevista la extinción del mandato por incremento de la plantilla de trabajadores y necesidad de acomodación del órgano de representación. Por lo que, no existiendo así previsión legal, no parece que se pueda reconvertir el tipo de órgano representativo, pese a la similitud de funciones y garantías -arts. 62,2 y 68 ET, aunque con diferencias posibles en cuanto al crédito horario, según la plantilla de trabajadores, conforme al 68,e) del mismo texto legal, y distinto procedimiento de elección (arts. 7º y 71 ET)-, y pasar los DP a formar parte de un CE, completado mediante una convocatoria parcial de elecciones. Por lo que lo que parece que la solución mas plausible podría ser -aunque quizás no sea la mejor-, al igual que cuando hay una sucesión empresarial se mantiene al representante elegido en el centro de trabajo que se incorpora a una nueva empresa, hasta la finalización del mandato o hasta que se convoquen nuevas elecciones de índole general, mantener la representación de los DP hasta la terminación de la duración de su mandato, a partir de cuyo momento se podrá convocar una elección del órgano unitario que se corresponda con la plantilla de trabajadores existente en ese momento. Ciertamente, lege ferenda, quizás sería recomendable una clarificación del supuesto, incluyendo así de modo expreso, dentro de la adecuación a que se refieren el art. 67,1,5ª párrafo ET y el 13 del Reglamento 1844/94 -EDL 1994/17480-, los casos en que por incremento de plantilla, se puede transformar la representación de DP en CE, mediante una convocatoria parcial con consideración de los DP como miembros del CE, que tuviera en ese caso una duración limitada al tiempo que le quedara de mandato a los DP "reconvertidos" (como señala el indicado art. 13,1, segundo párrafo del Reglamento para los supuestos de adecuación que contempla).

Para ajustar la representación de los trabajadores al incremento de plantilla de la empresa, la legislación vigente tan solo prevé la posibilidad de promover elecciones parciales, así se desprende de lo establecido en el párrafo 5ª del art. 67,1 ET -EDL 1995/13475- y en el art. 13,1 del RD 1844/1994, de 9 septiembre -EDL 1994/17480-. De dicha regulación se evidencia que la posibilidad de mantener una adecuada correlación entre el número de trabajadores de una empresa y el de representantes unitarios de la misma ha de respetar el mandato vigente de los representantes de los trabajadores que en ese momento ya existan en la empresa, de lo contrario no se hablaría de elecciones parciales. Además el referido art. 13,1, dispone que la adecuación del número de representantes de los trabajadores se ha de realizar con arreglo a las escalas previstas en los arts. 62,1 y 66,1 ET, lo que conlleva tan solo la posibilidad de aumentar el número de representantes unitarios, pero respetando el tipo de órgano representativo ya existente. Conclusión que viene avalada, a su vez, por la existencia de dos regulaciones autosuficientes del sistema de elección previsto para uno y otro tipo de representación unitaria, aun cuando ambos órganos de representación tengan las mismas competencias (arts. 62,2 y 64 ET).

Si a lo expuesto se añade que la duración del mandato de los nuevos representantes resultantes de las elecciones parciales se condiciona a la del mandato de los ya existentes en el centro de trabajo (art. 13,1 párrafo 2º RD 1844/1994 -EDL 1994/17480-) resulta aún más patente la subordinación de dichas elecciones al mantenimiento del tipo de órgano de representación que hubiera en la empresa.

Por otra parte, resulta inviable la posibilidad de simultanear la vigencia del mandato de los delegados de personal que haya en la empresa con la elección de un comité de empresa conjunto, aun cuando el incremento de plantilla de los distintos centros de trabajo de una misma provincia abriera dicha posibilidad por cuanto que para cubrir los puestos del nuevo órgano de representación han de votar todos los trabajadores de los centros de trabajo agrupados, con lo que aquellos trabajadores que prestasen sus servicios en un centro de trabajo con delegados de personal que mantengan en vigor su mandato, obtendrían mayor representación que aquellos trabajadores que prestasen servicios en centros sin delegados elegidos, lo que rompería la necesaria proporcionalidad.

Se ha de concluir, pues, que las organizaciones sindicales más representativas podrán promover elecciones, al amparo del art. 67,1, párrafo 5º ET -EDL 1995/13475-, si los delegados de personal, previamente elegidos, han finalizado su mandato, son revocados o dimiten, habida cuenta que la promoción de elecciones parciales para cubrir las vacantes que exija la nueva correlación entre el número de representantes y el de trabajadores, consecuencia del incremento de la plantilla (arts. 67,1 ET y 13,1 RD 1844/1994 -EDL 1994/17480-), ha de respetar el tipo de órgano de representación previamente constituido.

Para la acomodación de la representación de los trabajadores a los resultados de incremento de la plantilla, art. 67,1,4º del Estatuto de los Trabajadores, ET -EDL 1995/13475-, podrán promoverse elecciones parciales, en el caso de que en un centro de trabajo se produzca un aumento de la plantilla por cualquier causa y cuando ello implique la adecuación del número de representantes de los trabajadores con arreglo a las escalas previstas en los arts. 62,1 y 66,1 ET, finalizando el mandato de los representantes elegidos, al mismo tiempo que el de los otros ya existentes en el centro de trabajo, art. 13,1 RD 1844/1994, de 9 septiembre, por el que se aprueba el Reglamento de elecciones a órganos de representación de los trabajadores en la empresa -EDL 1994/17480-.

En principio nos aparece tal posibilidad por lo dispuesto en los preceptos legales citados, sin que de ellos pueda deducirse, prima facie, ante el desajuste entre la representación de los trabajadores en la empresa y la nueva situación de la plantilla que tal incremento no pueda ser objeto de cobertura, hasta alcanzar el número de los representantes de los trabajadores adecuados, pues además, en ese punto resulta acorde con el derecho de representación de los trabajadores en la empresa, que proclama el art. 129,2 CE -EDL 1978/3879-, precepto constitucional que contiene una declaración programática cuya concreción y desarrollo es competencia exclusiva del Legislador ordinario, por lo que se habrá de estar lege data, al modelo de representación a que se refieren tales preceptos. Siendo ello así, no lo es de forma distinta que el legislador en la regulación de la representación legal de los trabajadores, ha optado por un sistema dual, en función del número de trabajadores existentes en la unidad electoral, en el que los órganos se ordenan en función del número existente en la misma. Así, dedica el art. 62 ET -EDL 1995/13475- a las unidades de tamaño reducido, empresas o centros de trabajo de hasta 49 trabajadores, para las que crea órganos de representación individuales, y el art. 63 a las de un número superior a las que dota ya de órganos colegiados. Se trata, pues, de dos ordenaciones diferentes del sistema, cada una de ellas completa y suficiente por sí misma para resolver todos los problemas que se puedan presentar en su respectiva esfera de aplicación, Tribunal Supremo, Sala de lo Social, sec. 1ª, Sentencia de 20 febrero 2008 -EDJ 2008/31210- y ello hace que nos enfrentemos a una primera objeción a la posibilidad legal prevista de acomodación de la representación de los trabajadores al hecho del incremento de los trabajadores de la empresa, pasando de un número inferior a 50 a un número superior, límite que determina que la representación unitaria esté compuesta por delegados de Personal o por un comité de Empresa, pasar en fin, de una ordenación a otra del sistema.

En contra de tal posibilidad se pronuncia la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de C. Valenciana, Sala de lo Social, sec. 1ª, núm. 1046/2010, de 30 marzo -EDJ 2010/138322-, razonando que es voluntad del legislador mantener siempre una adecuada correlación entre el número de trabajadores y el de representantes unitarios, pero ateniéndose a las reglas propias de cada órgano de representación, y las mismas no prevén el cambio de órgano (delegados de personal por comité de empresa) como consecuencia del incremento del número de trabajadores; de modo que al existir dos regulaciones del sistema de representación unitaria diferentes, y "cada una de ellas completa y suficiente por sí misma para resolver todos los problemas que se puedan presentar en su respectiva esfera de aplicación", hemos de concluir que en aquellos supuestos en los que por incremento de la plantilla, en el centro de trabajo o en la empresa -si posee varios centros de trabajo-, se supere la cifra de cincuenta trabajadores, no podrán promoverse la celebración de elecciones para constituir un comité de empresa mientras permanezcan delegados de personal elegidos previamente, porque entre las causas de extinción del mandato representativo no se contempla el incremento del número de trabajadores, art. 67,3 ET -EDL 1995/13475-, segunda objeción, con un plus añadido, tratándose de elecciones parciales, si los puestos a cubrir son los de un comité de empresa conjunto, deberán votar todos los trabajadores de los centros de trabajo agrupados, con lo que aquellos que presten sus servicios en un centro de trabajo con delegados de personal que mantengan en vigor su mandato, estarían "hiperrepresentados" y los que presten servicios en centros sin delegados elegidos estarían "subrepresentados", por lo que la promoción de elecciones parciales para cubrir las vacantes que exija la nueva correlación entre el número de representantes y el de trabajadores, consecuencia del incremento de la plantilla, arts. 67,1 ET y 13,1 RD 1844/1994 -EDL 1994/17480-, sólo puede admitirse cuando el órgano de representación está previamente constituido, pero no para constituirlo ex novo. De modo que en los centros de trabajo en los que exista delegado de personal con mandato en vigor, de producirse un incremento de la plantilla deberá ajustarse el número de representantes a la escala prevista en el art. 62,1 ET, por el sistema de cobertura de vacantes previsto en el art. 67,4 ET, que obliga a que se cubra automáticamente las vacantes generadas por el trabajador que hubiera obtenido en la votación un número de votos inmediatamente inferior al último de los elegidos.

A pesar de tal posición, razonable y respetable, creo que se pueden salvar las dos objeciones indicadas, con una primera indicación en cuanto a señalar que no parece muy representativo el trámite de sustitución automática, en casos como éste de cambio de la base electoral, con una segunda derivada de la propia regulación legal, dada la posibilidad allí dispuesta de promover elecciones parciales por incremento de plantilla, art. 67,1,4º ET -EDL 1995/13475-, no sometida a óbice alguno, salvo aquellos interpretativos a los que se acoge la sentencia indicada y el mantenimiento del mandato de los delegados ya elegidos, art. 67,3, por los problemas de hiperrepresentación que extraña, pero tal situación ya la impone el propio precepto examinado, cuando es al contrario, estableciendo que los convenios colectivos podrán prever lo necesario para acomodar la representación de los trabajadores a las disminuciones significativas de plantilla que puedan tener lugar en la empresa y en su defecto, dicha acomodación deberá realizarse por acuerdo entre la empresa y los representantes de los trabajadores, por lo que está observando la posibilidad de una representación mayor a la adecuada por la disminución de la plantilla, sin perder de vista que con independencia de ser dos ordenaciones diferentes del sistema, cada una de ellas completa y suficiente por sí misma para resolver todos los problemas que se puedan presentar en su respectiva esfera de aplicación, la acomodación de una u otra, respetando el mandato de los electos, es la posibilidad que permite la ley, para la adecuación de la representación a unos niveles u otros de plantilla, incrementos o disminuciones, en empresas o centros de trabajo de más de 10 y menos de 50 trabajadores, art. 62 ET y empresas o centros de trabajo cuyo censo sea 50 o más trabajadores y de esta forma, lege data, se está al modelo de representación que se refieren los preceptos examinados, pues los mismos admiten el trasvase de un sistema a otro de representación, incluso por pacto con los representantes de los trabajadores, en esencia, por último, la representación en uno u otro sistema, tiene las mismas competencias, art. 62,2 ET.

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