Conócenos

Civil

¿Puede impugnarse la cuantía del pleito en la contestación a la demanda aunque de ello no dependa la clase de juicio? (art.255 LEC)

Coordinador: Vicente Magro Servet

Magistrado de la Audiencia Provincial de Madrid. Doctor en Derecho.

  • Imprimir

Se analiza por cinco Juristas la siguiente cuestión:

En la Ley de Enjuiciamiento Civil se prevé la impugnación de la cuantía del pleito por parte del demandado, pero hay una interpretación que dice que sólo cabe cuando de la naturaleza de la cuantía del pleito se derive la clase de juicio. Es la del art. 255 -EDL 2000/77463-.

La pregunta es si, además de este supuesto en el que la cuantía se impugna porque dependerá la clase de procedimiento que haya de seguirse, si es hasta 6.000€ verbal y si es de más de 6.000€ el ordinario, si cabe, por ejemplo, en un juicio ordinario que el demandado impugne la cuantía del pleito sin que por ello cambie la naturaleza del juicio declarativo a seguir. Ponemos como ejemplo una demanda donde la cuantía del pleito se diga que es de 1.000.000€, mientras que el demandado, al contestar a la demanda, se oponga a la cuantía y diga que no, que la cuantía es 100.000€.

En ambos casos debe seguirse el juicio declarativo, pero tendrá importancia a efectos de que si hay una condena en costas no será lo mismo un pleito de cuantía 1.000.000€ que un pleito de una cuantía de 100.000€.

La pregunta, por ello, es si en este segundo caso, cuando la cuantía del pleito no va a determinar la naturaleza del juicio a seguir, pues se supone que será un declarativo ordinario, se puede impugnar o no.


Este foro ha sido publicado en la "Revista de Jurisprudencia", el 15 de abril de 2017.

(Puedes consultar Legislación y Jurisprudencia en nuestra Base de Datos).

En relación con la cuantía del procedimiento, debemos partir de una premisa legal, y que, por así disponerlo el art.255 LEC -EDL 2000/77463-, en la fase declarativa del procedimiento la impugnabilidad de la cuantía señalada en la demanda (tanto por vía de control de oficio ex art.254 LEC, como por parte del demandado) no es absoluta, sino relativa, pues solo puede cuestionarse cuando de la correcta determinación de la cuantía dependa la clase de procedimiento o la posibilidad de recurrir en casación la sentencia que en vía de recurso de apelación dicte la Audiencia Provincial.

Siendo, pues, limitado el conocimiento de esa cuestión en vía declarativa, en principio no puede impedirse que el demandado plantee la controversia en otra fase o incidente del proceso, como sería el de tasación de costas. Obviamente, no podría ser el actor-vencedor-en-costas quien en ese incidente liquidara las costas por una cuantía mayor que la que señaló en la demanda; y tampoco podría el actor-vencido-en-costas impugnar la tasación que presente el demandado-vencedor siempre que éste liquide las costas teniendo como cuantía del procedimiento la señalada en la demanda. Una actuación tal por parte del demandante (tanto en un caso como en otro) supondría venir contra un acto propio, siempre inadmisible.

Como decimos, el demandado, tanto si es vencedor en costas como vencido, sí puede liquidarlas por cuantía mayor que la indicada en la demanda, u oponerse a la liquidación pretendida de contrario con fundamento en que la cuantía del procedimiento es menor, pero siempre que no pudiera impugnar la cuantía en la fase declarativa del procedimiento. Si pudiendo impugnarla no lo hizo, esa omisión le vincula en el incidente de liquidación de costas, de modo que no podría replantear la cuestión. Y si habiendo impugnado la cuantía el Juzgado resolvió la controversia, no puede replantearse nuevamente la cuestión en el incidente de tasación de costas, ni a instancias del demandante ni del demandado.

Se ha sostenido la conveniencia de que, cuando el demandado no esté conforme con la cuantía señalada en la demanda, y pese a ello no pueda impugnarla en el escrito de contestación, señale y justifique en dicho escrito cuál sería la correcta cuantía, como paso previo para sostener, en el futuro incidente de tasación de costas, que la cuantía real del procedimiento era esa otra. Esta actuación puede ser conveniente, pero no obligada, pues la ley no impone al demandado esa carga, de modo que, aunque no actuara así, en el incidente de tasación siempre podrá sostener que la cuantía del procedimiento es mayor o menor que la indicada en la demanda.

Efectivamente la impugnación de la cuantía del curso del proceso, ligada a la necesaria decisión del juez como cuestión procesal necesaria para la correcta integración del proceso, sólo afecta a los supuestos que a tal fin prevé la LEC en su art.255 -EDL 2000/77463- o a la hora de tratar la audiencia previa en el art.422 LEC. En todo caso la decisión judicial afecta sólo al tipo de procedimiento a seguir que proceda por razón de la cuantía, o cuanto pueda alterar el sistema de recursos, en concreto el acceso a la casación.

Ahora bien, la circunstancia de que ello sólo obligue al Juez a decidir en un primer momento sólo cuando se cuestione si estamos ante un proceso ordinario o frente a un proceso verbal (249.2 –EDL 2000/77463-) o cuando se discuta la posibilidad de un hipotético acceso a casación, no excusa de la impugnación en caso de discrepancia con la cuantía expuesta en demanda por la parte actora, ya que si no se ha procedido a tal impugnación, no cabrá que con posterioridad cuando estemos dentro de una fase posterior, o dentro del proceso de ejecución, se vaya a contradecir la cuantía, por ejemplo en el ámbito de la tasación de costas y en su posterior impugnación, al entenderse ya tácitamente admitida.

Por otro lado como ya adelanta el 255 LEC -EDL 2000/77463-, no sólo el cambio de proceso implica la necesidad de que el juez se pronuncie sobre la cuantía del proceso, también ello es necesario cuando afecte al sistema de los recursos, en concreto a la casación. Conforme al art.477 LEC el acceso a casación en procesos tramitados por razón de la cuantía si exceden de 600.000 euros tienen acceso a casación. Si hay discrepancia sobre si la cuantía del proceso alcanza o no ese importe, el juez debe igualmente resolverlo, como ocurre en el ejemplo sustanciado en el caso planteado en la cuestión.

En otro caso como ya he expuesto no es necesario que el Juez resuelva, si bien nada excluye que intente fijar la cuantía con carácter definitivo, bien en el acto del juicio (443.2 LEC -EDL 2000/77463-), en caso del verbal por razón de la cuantía, o en el caso del ordinario dentro de la Audiencia Previa (art.422 LEC).

De los art.255 y 422 LEC -EDL 2000/77463- se desprende que la impugnación de la cuantía por el demandado en el ámbito del juicio ordinario tiene por objeto únicamente determinar el procedimiento a seguir (juicio ordinario o juicio verbal) o, en su caso, si resultaría procedente el recurso de casación.

En consecuencia, si se sigue el cauce del juicio ordinario por tratarse de alguna de las materias relacionadas en el art.249.1 (asuntos que deben sustanciarse a través del juicio ordinario por razón de la materia, cualquiera que sea su cuantía) o, en el caso de que la cuantía que considere correcta el demandado también exceda de seis mil euros o se trata de un proceso cuyo interés económico es indeterminado (art.253.3 LEC-EDL 2000/77463-), el demandado no podrá impugnar la cuantía porque no va a alterar el tipo de procedimiento declarativo ya instado por el actor.

Considero que, a la vista de lo establecido en los art.255 y 422 LEC -EDL 2000/77463-, no puede impugnar el demandado la cuantía del procedimiento en su escrito de contestación a los efectos de la ulterior tasación de costas porque esta no es la finalidad legal de la impugnación de la cuantía.

Es cierto que uno de los criterios empleados para fijar el importe de la partida de las costas consistente en los derechos del Procurador y los honorarios del Abogado es el relativo al interés económico del proceso. Pero el único momento procesal del que dispone el condenado al pago de las costas para impugnar esa cuantía si estima que es incorrecta es cuando lleve a cabo la impugnación de las costas tasadas por el Letrado de la Administración de Justicia, bien entendido que el actor que ha fijado el valor del pleito en su demanda queda vinculado por dicha cuantía, de ahí que dicha impugnación sólo pueda llevarse a cabo por el demandado que nunca fija el valor del proceso en su contestación.

El planteamiento que se formula viene en síntesis a cuestionar si, teniendo como tiene sentido legal lo relativo a la cuantía del litigio más allá de ser elemento determinante del procedimiento aplicable, es susceptible de ser objeto de una cuestión procesal en los términos en que se plantea cuando del tipo de procedimiento aplicable se trata, tal y como deriva de la lectura de los art.254, 255 y 422 LEC –EDL 2000/77463-.

Pues bien, entendemos que no hay que confundir el litigio «cuantía cuestión procesal» con el litigio «cuantía cuestión sustantiva».

En efecto, de la lectura de los art.254, 255 y 422 LEC –EDL 2000/77463-, resulta evidente que la cuantía del litigio interesa desde un punto de vista procesal en lo que hace al tipo de procedimiento que procede aplicar en la decisión del objeto litigioso de que se trate. Baste el examen de la oportunidad de la parte de discurrir sobre tal aspecto procesal -art.255 LEC- como el control que se confiere el Juez de controlar de oficio, porque es cuestión de orden público, el juicio aplicable por razón de la cuantía -art.254 LEC-.

Por exclusión, si la cuantía no afecta al tipo de proceso, la cuestión es inocua desde el punto de vista del procedimiento aplicable y de la previsión contenida en los artículos precitados.

Sin embargo sabemos que la cuantía del proceso es relevante no solo para determinar el tipo procedimental aplicable sino para decidir otras cuestiones. Quizá las más relevantes son dos, a saber, la cuantificación de las costas procesales y el acceso al recurso de casación.

Ello se desprende además del tenor del art.253 LEC –EDL 2000/77463- donde, primero, se impone al demandante expresar «justificadamente» la cuantía de la demanda y, segundo, articula una especie de perpetuatio en relación a tal dato en lo que hace a su relación con la valoración de los bienes objeto de litigio sobrevenida después de interpuesta la demanda, que no permite ni la «modificación de la cuantía ni la clase de juicio».

Ni la «modificación de la cuantía ni la clase de juicio» -art.253.1 inciso final, párrafo segundo, EDL 2000/77463-.

Es este inciso la base legal de reconocimiento explícito en la LEC de una modalidad de litigio «cuantía cuestión sustantiva» en contraposición al litigio «cuantía cuestión procesal» en tanto de él se desprende con claridad la segregación entre la modificación de la cuantía del de la clase de juicio. Dicho de otro modo, reconoce como objeto de litigio independiente la cuantía del objeto litigioso de la relación de éste con el tipo de procedimiento, lo que se entiende porque la concreción de tal dato es relevante y puede ser objeto del propio procedimiento, como cuestión a decidir en el marco del principal del litigio, atendido el interés en la modulación de los gastos del proceso –que condiciona de forma directa e indirecta -art.241 LEC, EDL 2000/77463- y de un futuro planteamiento casacional que, conviene ahora recordar, puede estar sustentado en la cuantía cuando la sentencia se haya dictado en un proceso cuya cuantía exceda de 600.000 € (art.477.2.2.º LEC) lo que implica la exclusión de en esta modalidad de recurso de casación el caso de las (1) dictadas en procesos cuya cuantía sea indeterminada o inestimable, (2) las dictadas en procesos en que las partes hayan aceptado implícita o explícitamente que la cuantía del asunto haya permanecido como indeterminada o inestimable sin que exista resolución en contrario (3) las dictadas en los procesos que se hayan tramitado para la tutela judicial civil de derechos fundamentales o por razón de la materia (4) de las dictadas en asuntos tramitados por razón de la cuantía en los que el recurso de apelación no debió ser admitido por no superar los 3.000 €, habiendo señalado el Tribunal Supremo que en los casos en que la cuantía discutida en apelación sea más reducida que la discutida en primera instancia, esta debe tomarse en cuenta, en igualdad para ambas partes, de tal manera que el recurso de casación por razón de la cuantía no es admisible en los procesos tramitados por esta vía si el objeto litigioso se redujo a una cifra que no exceda de 600.000 €, rechazando al fin del Tribunal Supremo otra modalidad de recurso de casación cuando la cuantía del proceso tramitado por razón de la cuantía exceda de 600.000 €, salvo que sea indeterminada o inestimable, o las partes hayan aceptado implícita o explícitamente que la cuantía del asunto haya permanecido como indeterminada o inestimable sin que exista resolución en contrario, dicho de otro modo, para que proceda el recurso de casación por razón de interés casacional es preciso, como requisito concurrente, que la cuantía del proceso no exceda de 600.000 € o sea indeterminada o inestimable o que aquel se haya tramitado por razón de la materia (art.477.2.3.º LEC) y no para la tutela judicial civil de derechos fundamentales.

En conclusión, la respuesta a la cuestión formulada es positiva si bien el planteamiento de la impugnación es sustantivo y no procedimental.

VOTO PARTICULAR:

1.- La disconformidad mostrada con la determinación de la cuantía del litigio debe ser resuelta por el Tribunal en la vista «antes de entrar en el fondo del asunto y previo trámite de audiencia al actor», decisión judicial contra la que se puede interponer recurso o formular protesta a efectos de una futura y eventual apelación contra la sentencia de primera instancia. Si esto es así no cabe duda de que no será admisible presentar incidente, en una ulterior tasación de costas, con el objeto de discutir la cuantía puesto que el momento para haberlo planteado y resuelto es preclusivo.

La LEC –EDL 2000/77463- impone a la parte demandante la obligación de fijar la cuantía de la demanda con claridad y precisión, cuestión que se torna de suma importancia puesto que es decisiva para una diversidad de efectos: acceso a casación, o para el cálculo posterior de los honorarios profesionales y, en definitiva, para la tasación de costas.

Admitida a trámite la demanda y emplazada la parte demandada para contestar, ésta puede mostrar su conformidad con la cuantía, situación que no suscitaría mayor problema; puede guardar silencio, lo que implícitamente supondría una aceptación, u oponerse por considerarla inadecuada.

Lo que subyace en la cuestión que se nos propone en esta ocasión es el problema de la impugnación de la cuantía de la demanda sin inadecuación de procedimiento.

Es cierto que, en el Juicio Ordinario, el art.255.2 de la LEC –EDL 2000/77463- señala que el demandado impugnará «(...) la adecuación del procedimiento por razón de la cuantía en la contestación a la demanda y la cuestión será resuelta en la audiencia previa al juicio», pero sólo cuando concurran los presupuestos de su apartado 1, es decir cuando ello afecte al procedimiento a seguir o a la procedencia de la casación, pues no olvidemos que el art.422 se refiere a la «inadecuación del procedimiento por razón de la cuantía» y dentro de la función saneadora de la audiencia previa no está previsto como incidente de determinación de la cuantía del juicio, lo que complicaría innecesariamente dicho acto.

Cuando la impugnación de la cuantía no afecte a la adecuación del procedimiento parece que el Juzgador no tiene obligación de pronunciarse sobre dicha cuestión en la audiencia previa, y muchas veces no se resuelve esta cuestión porque es de recordar, con la Sentencia de la AP Valencia, sec 8ª, núm. 435/2005, de 18 de julio –EDJ 2005/134060-: «(...) que si se acuerda la continuación del juicio por los trámites del ordinario la solución pasa por continuarlo y sin entrar en otras consideraciones sobre el exacto valor del interés económico del objeto del proceso que podrá, en su caso, tener importancia y consideración, en el trámite de tasación de costas y en su hipotética impugnación por excesivas, pero no en esta fase declarativa en la que únicamente importa la cuantía para determinar la clase de juicio».

En estos casos queda abierta la discusión de si puede fijarse la cuantía real en la fase de ejecución o de tasación de costas.

Entendemos que la cuantía fijada por el actor no deviene firme si el demandado la impugna en la contestación ratificándola en la audiencia previa, por lo que si no existe acuerdo entre las partes acerca de dicho extremo y no habiéndose podido pronunciar el Tribunal por no darse los requisitos legales para ello exigidos por los art.255 y 422 LEC –EDL 2000/77463-, no puede entenderse fijada la cuantía del procedimiento establecida en la demanda por la simple admisión a trámite de la misma, y por ello, consideramos, junto con el sector mayoritario de autores, que en estos casos es trámite adecuado para su determinación el incidente de impugnación de costas, como presupuesto necesario para llevar a efecto la tasación procedente. Cabe recordar que la impugnación de la tasación de costas basada en la relación de la cuantía del pleito con los honorarios debe tramitarse por excesivas.

Para evitar la disfunción que la interpretación literal del art.225.1 y 2 LEC –EDL 2000/77463- puede suscitar en su aplicación práctica, existe cierta corriente de opinión crítica con la tesis anteriormente expuesta, en el sentido de que, para quien así opina, parece más lógico que en la audiencia previa, partiendo de que el demandado ha manifestado su discrepancia sobre la cuantía del proceso, se haga una aplicación extensiva de lo dispuesto en el art.442 y el Tribunal fije la cuantía del proceso. Este pronunciamiento permitirá que en esa fase del procedimiento ya exista un pronunciamiento judicial, que podrá ser revisado, en su caso, en segunda instancia, y que deberá servir de base para la tasación de costas, de forma tal que, si surgen incidentes sobre las costas, por excesivas o indebidas, no deriven precisamente de la falta de determinación de la cuantía.

En cierto modo, siguiendo la tesis defendida por esta última corriente de opinión, y aunque la pregunta que se nos formula está orientada al ámbito del Juicio Ordinario, surge la duda de si es posible que en el Juicio Verbal la solución pueda ser más acorde con esta segunda tesis, ya que el art.255.3 LEC –EDL 2000/77463- dice que: «(...) el demandado impugnará la cuantía o la clase de juicio por razón de la cuantía (...)», de donde se aprecia la distinta redacción respecto del apartado 2 -Juicio Ordinario-, lo que posibilita -creemos- que la demandada pueda impugnar en su contestación «la cuantía» con independencia de que dicha discusión suponga un cambio de clase de juicio.

En tal caso, la disconformidad mostrada con la determinación de la cuantía del litigio debe ser resuelta por el Tribunal en la vista «antes de entrar en el fondo del asunto y previo trámite de audiencia al actor», decisión judicial contra la que se puede interponer recurso o formular protesta a efectos de una futura y eventual apelación contra la sentencia de primera instancia. Si esto es así no cabe duda de que no será admisible presentar incidente, en una ulterior tasación de costas, con el objeto de discutir la cuantía puesto que el momento para haberlo planteado y resuelto es preclusivo.

1.- Se ha sostenido la conveniencia de que, cuando el demandado no esté conforme con la cuantía señalada en la demanda, y pese a ello no pueda impugnarla en el escrito de contestación, señale y justifique en dicho escrito cuál sería la correcta cuantía, como paso previo para sostener, en el futuro incidente de tasación de costas, que la cuantía real del procedimiento era esa otra. Esta actuación puede ser conveniente, pero no obligada, pues la ley no impone al demandado esa carga, de modo que, aunque no actuara así, en el incidente de tasación siempre podrá sostener que la cuantía del procedimiento es mayor o menor que la indicada en la demanda.

2.- Efectivamente la impugnación de la cuantía del curso del proceso, ligada a la necesaria decisión del juez como cuestión procesal necesaria para la correcta integración del proceso, sólo afecta a los supuestos que a tal fin prevé la LEC en su art 255 –EDL 2000/77463- o a la hora de tratar la audiencia previa en el art.422 LEC. En todo caso la decisión judicial afecta sólo al tipo de procedimiento a seguir que proceda por razón de la cuantía, o cuanto pueda alterar el sistema de recursos, en concreto el acceso a la casación.

3.- No es necesario que el Juez resuelva, si bien nada excluye que intente fijar la cuantía con carácter definitivo, bien en el acto del juicio (443.2 LEC –EDL 2000/77463-), en caso del verbal por razón de la cuantía, o en el caso del ordinario dentro de la Audiencia Previa (art.422 LEC).

4.- El único momento procesal del que dispone el condenado al pago de las costas para impugnar esa cuantía si estima que es incorrecta es cuando lleve a cabo la impugnación de las costas tasadas por el Letrado de la Administración de Justicia, bien entendido que el actor que ha fijado el valor del pleito en su demanda queda vinculado por dicha cuantía, de ahí que dicha impugnación sólo pueda llevarse a cabo por el demandado que nunca fija el valor del proceso en su contestación.


Lefebvre - EL Derecho no comparte necesariamente ni se responsabiliza de las opiniones expresadas por los autores o colaboradores de esta publicación

feedburner

Suscríbase a nuestros contenidos

Atención al cliente: De lunes a viernes de 8:30 a 20:00 horas ininterrumpidamente. Tel 91 210 80 00 - 902 44 33 55 Fax. 915 78 16 17