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JUSTICIA

Condenado un joven de 23 años en Tenerife a 15 años de prisión por asesinar alevosamente a un hombre

Un joven de 23 años --que responde a las siglas de M.M.C.C.- ha sido condenado por el juez de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife a 15 años y 6 meses de prisión y a indemnizar 100.000 euros a los herederos de Kindy Kenda Agna Ouri Lobo Bah por haberlo asesinado con alevosía en la madrugada del 8 de enero de 2007.
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Esta sentencia, que puede ser recurrida, pone fin al juicio con jurado celebrado este mes y que también halló a M.M.C.C. culpable de la muerte de este vecino de El Toscal en el municipio tinerfeño de Los Realejos.

"Que debo condenar y condeno a M.M.C.C., como autor penalmente responsable de un delito de asesinato alevoso, ya definido, en quien no concurre circunstancia modificativa de su responsabilidad criminal, a la pena de 15 años y 6 de prisión, inhabilitación absoluta, durante el tiempo de la condena, y a que en concepto de responsabilidad civil indemnice a los herederos de Kindy Kenda Agna Ouri Lobo Bah en la cantidad de 100.000 euros, con aplicación del interés legal del artículo 576.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, y al pago de las costas procesales", recoge la sentencia hecha pública este jueves. Esta reconoce que contra este fallo, se puede interponer un recurso de apelación en el plazo de 10 días.

Los hechos ocurridos se remontan a las 02.00 de la madrugada del mencionado mes de enero momento en el que el ahora culpable llegó hasta la vivienda de la víctima y tras abrir una puerta una mujer que se encontraba en la casa, se abalanzó contra Kidy Kena apuñalándolo con una hoja de doble filo, un objeto romo y golpes ante los que el asesinado no ofreció resistencia por encontrarse bebido, tal y como demostraron las tasas de alcohol halladas en sangre tras su fallecimiento.

"El acusado propinó a su víctima una primera agresión por la espalda, tal y como expusieron en juicio los médicos forenses y actuó de forma rápida y sorpresiva, como narró la testigo presencial, Omaira, a la que nos referiremos al debatir la autoría. Dicha primera acción es la que pesó en el ánimo del Jurado para afirmar la concurrencia del ataque sorpresivo en la inmediata posterior acción mortal, reiterada por ulteriores agresiones. Recordaremos que la alevosía exige un dolo reduplicado, el homicida y el propio del aprovechamiento de la circunstancia agravante", recoge el fallo.

Todo apunta a que las drogas y una relación con la testigo de cargo fueron las posibles razones que dieron el origen del enfrentamiento, pues el acusado acudió al lugar de los hechos durante la tarde anterior para comprar droga "para otro". En este sentido, contaba con dinero pues una mujer le había dado dinero a cambio de matar a su madre "sin pretender realizar la acción, siendo condenado por un delito de estafa, documentado en autos".

"La prueba de cargo sobre la que se fundó el veredicto del Jurado se cimenta sobre la base de la declaración de la testigo presencial Omaira C.R.H. y sobre el hallazgo de un reguero de sangre, en forma de goteo, que pertenecía al acusado, conforme a la pericia de determinación del ADN del Instituto de Toxicología" y que comenzaba en la puerta de la víctima.

"Declaró Omaira que cenaron en un bar debajo de la casa de Kindy, donde éste bebió muchas copas de bebidas alcohólicas. [...]. Omaira dijo que subieron a la vivienda sobre las dos de la madrugada del día 8 y que cuando se marchaba al abrir la puerta el acusado la empujó violentamente y se abalanzó sobre Kindy. Declaró que se produjo una pelea pero que no lo pudo ver bien pues solo estaba la luz del televisor. Si pudo ver que Kindy tenía sangre en la boca y trató de evitar la pelea pero el acusado se viró hacia ella, por lo que tuvo miedo y se marchó del lugar", ha documentado la sentencia.

Por otra parte, Omaira declaró que había sido novia del acusado desde la época en que éste ingresó en el Centro de Menores de Valle Tabares y que les condenaron juntos por un robo de vehículo y según algunos testigos de la defensa reconocieron que cuando el ahora condenado se refería a ella hablaba de que se dedicaba a buscar "correos" para la droga.

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